
El 20 de noviembre se celebra el Día Mundial de la Infancia aunque todos los días deberían ser de los niños y niñas...
El 20 de noviembre es el día de los niños de todo el mundo.
"Dar a los más pequeños un futuro mejor"... es el gran objetivo de los firmantes de la Cumbre Mundial a favor de la Infancia.
Todos los niños y niñas del mundo son inocentes, vulnerables y dependientes. ¡Y cómo no, curiosos, activos y llenos de esperanza! Su infancia debe ser una época de alegría y paz. Tienen derecho a jugar, aprender... ¡Y a crecer!
Ya tendrán tiempo para madurar, ampliar sus perspectivas y adquirir nuevas experiencias. Sin embargo, en la realidad, la infancia de muchos niños es tristemente distinta. Cada día, millones de niños son víctimas de la pobreza, el racismo, la malnutrición, los malos tratos, las enfermedades, la discriminación... Cada día, millones de niños mueren sin tener su oportunidad. Cada día, millones de niños pierden un futuro digno.
Por esta razón, y conscientes de la situación, se reunieron las Naciones Unidas en 1.989 y firmaron la Convención sobre los Derechos del Niño.
Para conseguir que el respeto de los derechos y el bienestar de los más pequeños adquirieran un carácter realmente universal. Se propusieron una serie de tareas:
1.- Mejorar las condiciones de salud y nutrición de los niños.
2.- Prestar atención a los niños en circunstancias especialmente difíciles.
3.- Fortalecer la función de la mujer en general y el respeto de su igualdad de derechos, para favorecer a los niños del mundo.
4.- Conseguir el mismo trato para las niñas y los niños.
5.- Facilitar una educación básica a todos los pequeños.
6.- Promover la maternidad sin riesgo y la planificación responsable del tamaño de la familia.
7.- Preparar a los niños para vivir responsablemente en una sociedad libre y estimularles a participar en la vida cultural de la sociedad en que viven.
8.- Asegurar urgentemente el desarrollo económico en todos los países y proponer solución a los problemas de la deuda externa.
Después, todos los países firmantes se comprometieron a aplicar un programa de 10 puntos. Con él, pretendían proteger los derechos de los niños y mejorar sus condiciones de vida. Es, por tanto, lo que recoge la Convención sobre los Derechos del Niño. ¡El documento que más ratificaciones ha recibido de todos los instrumentos de derechos humanos de la historia!
Todos los gobiernos que aceptaron la Convención deben tomar todas las medidas necesarias para asegurar que se cumplen los requisitos mínimos. El Comité de los Derechos del Niño se encarga de velar por el cumplimiento de estas normas. Además, la Convención reconoce el papel de los padres para orientar adecuadamente a sus hijos, incluidas las explicaciones sobre cómo deben ejercer sus derechos.
Existe también un artículo que reconoce el derecho de los más pequeños a expresar su opinión en todos los asuntos que les afecten. El objetivo de este apartado es animar a los papás a que escuchen las opiniones de los peques. También les pueden ir introduciendo en el proceso de tomar decisiones.
Pero ayudar a los niños a comprender sus derechos no significa que haya que obligarles a tomar decisiones con consecuencias. Cada niño es un mundo, y según la edad, algunos pequeños no pueden entenderlo todo. Pero es tarea de los papás inculcarles a sus hijos la idea de sus derechos. ¡Y sobre todo, respetarlos!
Fuentes consultadas:
UNICEF
Dorleta Garrido Pérez de Unzueta